20 de Junio.
Hoy ha sido un día largo y pesado, hace bastante calor, los participantes canadienses llegaron ayer sin demasiados problemas, algunos con más tiempo de vuelo, cansados pero contentos.
Tuve una buena impresión de ellos, la verdad gratamente sorprendida. Esta sorpresa se acrecentó cuando leí sus cartas. Una de sus responsabilidades para comenzar el programa tiene que ver con poder responder algunas preguntas relacionadas con sus experiencias, sus expectativas, es increíble lo cerca que están del arte, muchos de ellos tocan instrumentos, o hacen algo relacionado con teatro, danza, etc. Lo otro que llama la atención es que realizan bastantes deportes y están bastante habituados a viajar, varios de ellos ya no viven con sus padres, lo que les brinda otra seguridad e independencia. Son amables, correctos y muy respetuosos de la figura de autoridad.
Doce de los participantes uruguayos llegan alrededor de las dos de la tarde, luego de más de treinta horas de vuelo y varios aeropuertos, también preocupados por sus compañeros que aun están nadie sabe sobrevolando que cielos.
Primero contar que llegamos alrededor de las doce al aeropuerto de Kelowna, hasta ese momento no sabíamos nada porque estamos sin Internet y con uso restringido del teléfono. Cuando los ven con la bandera uruguaya todos empiezan a gritar y aplaudir, el aeropuerto observa extrañado la situación, después nos encontramos nosotros con ellos y fue muy emocionante. Jordan y Julián en seguida generaron buen vínculo con ellos, son ambos muy sociables y siempre están dispuestos a hacer una broma. Los uruguayos con sus buzos de lana en un día de casi treinta grados, deseosos de bañarse y cambiarse de ropa.
Todavía quedaban otros ocho participantes por llegar…
La última información era que arriban a las cinco, Julián y Jordan van por ellos en auto al aeropuerto, luego llaman por teléfono para avisar que no llegan como hasta las ocho, una lastima, la agenda se sigue retrasando, llamamos a Claudia y dejamos un mensaje en su contestadora con los nombres de los participantes que aún no llegan.
Cuando llegamos en el autobús, nos esperaban los participantes canadienses con un cartel de BIENVENIDOS muy lindo, cada uno de ellos era guía para unos de los participantes uruguayos, debían enseñarle el campamento, su ubicación, y asesorarlos en todo lo que necesitaran. El momento en el que bajan los participantes uruguayos fue muy gracioso, ambos grupos separados por aproximadamente un metro y medio de distancia y nadie se animaba a avanzar, hubo que decirles bueno gente, vamo arriba!! Por supuesto super gracioso, algunos la mano, cuando los varones uruguayos le daban beso a los varones canadienses y su reacción, era para haberlo filmado en realidad.
Hoy ha sido un día largo y pesado, hace bastante calor, los participantes canadienses llegaron ayer sin demasiados problemas, algunos con más tiempo de vuelo, cansados pero contentos.
Tuve una buena impresión de ellos, la verdad gratamente sorprendida. Esta sorpresa se acrecentó cuando leí sus cartas. Una de sus responsabilidades para comenzar el programa tiene que ver con poder responder algunas preguntas relacionadas con sus experiencias, sus expectativas, es increíble lo cerca que están del arte, muchos de ellos tocan instrumentos, o hacen algo relacionado con teatro, danza, etc. Lo otro que llama la atención es que realizan bastantes deportes y están bastante habituados a viajar, varios de ellos ya no viven con sus padres, lo que les brinda otra seguridad e independencia. Son amables, correctos y muy respetuosos de la figura de autoridad.
Doce de los participantes uruguayos llegan alrededor de las dos de la tarde, luego de más de treinta horas de vuelo y varios aeropuertos, también preocupados por sus compañeros que aun están nadie sabe sobrevolando que cielos.
Primero contar que llegamos alrededor de las doce al aeropuerto de Kelowna, hasta ese momento no sabíamos nada porque estamos sin Internet y con uso restringido del teléfono. Cuando los ven con la bandera uruguaya todos empiezan a gritar y aplaudir, el aeropuerto observa extrañado la situación, después nos encontramos nosotros con ellos y fue muy emocionante. Jordan y Julián en seguida generaron buen vínculo con ellos, son ambos muy sociables y siempre están dispuestos a hacer una broma. Los uruguayos con sus buzos de lana en un día de casi treinta grados, deseosos de bañarse y cambiarse de ropa.
Todavía quedaban otros ocho participantes por llegar…
La última información era que arriban a las cinco, Julián y Jordan van por ellos en auto al aeropuerto, luego llaman por teléfono para avisar que no llegan como hasta las ocho, una lastima, la agenda se sigue retrasando, llamamos a Claudia y dejamos un mensaje en su contestadora con los nombres de los participantes que aún no llegan.
Cuando llegamos en el autobús, nos esperaban los participantes canadienses con un cartel de BIENVENIDOS muy lindo, cada uno de ellos era guía para unos de los participantes uruguayos, debían enseñarle el campamento, su ubicación, y asesorarlos en todo lo que necesitaran. El momento en el que bajan los participantes uruguayos fue muy gracioso, ambos grupos separados por aproximadamente un metro y medio de distancia y nadie se animaba a avanzar, hubo que decirles bueno gente, vamo arriba!! Por supuesto super gracioso, algunos la mano, cuando los varones uruguayos le daban beso a los varones canadienses y su reacción, era para haberlo filmado en realidad.





